Tristeza, humillación, odio... Puedo describir mi estado de ánimo de mil formas, pero nada lo cambiará. Mentiste y creí, volviste a mentir y volví a creer. ¿Cómo se puede ser tan deplorable? Y yo, ¿cómo puedo ser tan idiota? Tras andar buscándome la vida para tenerte, ahora reniegas de tus hechos... Solo puedo decirte dos palabras: TE ODIO.
Cómo habréis podido deducir, ahora mismo me encuentro rozando los niveles del subsuelo. Que alguien te humille duele, que lo haga repetidas veces puede llegar a ser insoportable. Bloggers, espero que para el próximo post tenga más ánimo, y fotos propias. ILOVEYOU


